martes, 27 de diciembre de 2016

Periodistas en la UVI, ahora pública

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
La Asociación de la Prensa de Madrid -APM-, a la que me honro en pertenecer, tenía hasta hace unos meses un anacrónico seguro médico (de 1973) pseudo-privado-público, los mismos médicos que eran públicos y agobiados por la mañana se presentaban privados y más calmados por la tarde, y este seguro era el principal atractivo del gremio madrileño para asociarse, daba un cierto aire de trato privilegiado en una profesión no muy prestigiada.
Hacía sentirse al periodista siquiera en los ratos de consulta similar a como imaginamos que deben sentirse los ingenieros de minas o los notarios incluso los fines de semana: encantados de haberse conocido.
La Comunidad de Madrid se cansó de pagar parte del asunto, desapareció el seguro médico, no bajaron las elevadas cuotas en proporción pero como consecuencia sobresale más lo que hace la APM al margen de los resfriados, porque edita buenas publicaciones entre las que destaca su Informe Anual de la Profesión Periodística, una radiografía anual siempre de interés.
Entre paréntesis digamos que en el último año se han dado de baja 1.200 miembros de la Asociación (el 17%), que tenían una conexión exclusivamente sanitaria con el colegio profesional.
Para provocar la atención digamos que el Anuario tiene contenido para toda persona interesada en la comunicación; y que si es cierto aquello de que los mineros bajaban canarios al pozo para que les avisara de algún gas mortal, que en las viñas colocan rosales que alertan con antelación de algún hongo asesino, haciendo un símil la salud laboral de los periodistas es una referencia sobre la información que circula por redes y medios.
“El periodismo no va a cambiar; ya ha cambiado”, afirmaba a mediados de diciembre el autor del informe, Luis Palacio, en frase corta y contundente propia de los buenos comunicadores.
Aunque los principios profesionales se mantengan, afirma la APM sin especificar cuáles son, lo demás se ha modificado: las herramientas, los soportes de la información, las vías por las que ésta se distribuye o los condicionantes económicos, sociales y políticos de las empresas de comunicación.
Los efectos del cambio se pueden traducir en que la precariedad laboral se ha instalado, el paro ha crecido un 75% con la crisis y las empresas -especialmente las de prensa escrita- siguen sin tocar suelo en un descenso de ventas e ingresos que parece no tener fin.
El cambio se ha producido, aunque se sigue sin saber hacia dónde marchamos.
El Anuario se apoya en una encuesta profesional realizada en colaboración con la Federación de Asociaciones de la Prensa de España y los colegios profesionales de Cataluña (se deduce que no integrados en la FAPE). De ahí proceden las preocupaciones de los profesionales: el paro como principal problema (52% de las respuestas), seguida de una retribución escasa (16%) y la falta de independencia política o económica de los medios (12%).
Un doble dato de interés recogido en el informe es que dos tercios de los graduados en Periodismo son mujeres y dos tercios de los parados también. La profesión y el desempleo se feminizan.
En cuanto a la industria, la televisión representa ya el 58% de los ingresos de los medios, crece la inversión publicitaria también en internet, continúa bajando en los medios impresos y se estanca la de la radio.
Señalan el informe y sus cocineros "el desplazamiento de los recursos publicitarios hacia el entretenimiento"; y se podría añadir como parte del mismo fenómeno la información como entretenimiento, el infoespectáculo que nos entretiene las noches de los fines de semana y cuando se produce algún atentado terrorista.
Algunas pistas certifican tendencias como el incremento de los autónomos, que en una proporción no menor son falsos autónomos, pues un tercio del total trabaja sólo para una empresa; el incremento del auto empleo como salida solitaria; y la aparición de nuevos proyectos aprovechando la facilidad tecnológica.
Existe una relación directa entre el cada vez más numeroso periodista autónomo y un salario más bajo que el del profesional contratado por una empresa.
Lo digital se va imponiendo en las redacciones, que se siguen llenando de becarios, la mitad sin cobrar, la mitad sin tutor.
Por lo que afecta a quien firma esta columna, que ha trabajado tanto en medios como en comunicación corporativa e institucional, como muchos otros, existe la opinión mayoritaria -entre periodistas y comunicadores- de que la profesión es la misma, y esto es una evolución positiva, se van difuminando trincheras, torres de marfil y supuesta pureza o contaminación dependiendo no de qué haga cada uno, que sería lo normal, sino de dónde lo hace. La lógica dice que la demanda de empleo en gabinetes de comunicación crecerá muy por encima de las plantillas de los medios.
La certificación de los cambios a peor en condiciones laborales del periodista está en el informe y en las palabras de la presidenta de la APM, Victoria Prego, que prevé la continuidad de "la cada vez más baja retribución por su trabajo, lo cual redunda directamente en la pérdida de su libertad y en parte también de su independencia, con las desastrosas consecuencias que para el ejercicio de la libertad de información y el respeto al derecho ciudadano a ser informado tiene y para la salud de una sociedad que pretenda llamarse, y ser, realmente democrática". Tremenda frase pronunciada por uno de los principales notarios de la Transición.
Como uno se autoimpone ser optimista, o al menos pesimista combativo, de la evolución del periodismo madrileño asociado podemos concluir que el enfermo continúa grave, aunque al menos ahora es atendido en las Urgencias sanitarias públicas como el resto de la sociedad, lo que sin duda supone un acercamiento entre lo que le ocurre a la mayoría de la población y el encargado de contarlo.
La APM vende el informe en PDF a 10 euros, lo que no estoy seguro de que sea una buena idea.

Sugerencias


martes, 20 de diciembre de 2016

Nuestros valores amenazados

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Las imágenes reproducen obras del artista italiano Maurizio Cattelan.
Algunos colectivos que se han dedicado históricamente a poner por escrito sus principios teóricos -que no los prácticos-, como los católicos, los militares, los Boy Scouts, consideran que el resto de la población no los tiene.
El servicio público, el patriotismo, el compromiso, la lealtad, se pueden defender al volante de un carro de combate Leopardo, de un autobús urbano o de un despacho de lotería.
La cooperación al desarrollo puede tener detrás una confesión religiosa o no, no es relevante.
Pero la capacidad de expresar y fijar lo que se piensa siempre importa. Es decir, quien organiza por escrito su pensamiento aparenta una mayor solidez; y además te puede dar con el catecismo en la cabeza.
Todo hijo de vecino tiene sus principios y valores, que nos pueden provocar más o menos respeto dependiendo principalmente de su cuenta corriente. A igualdad de wahhabismo, entre un exmiembro de los GAL radicalizado, un inmigrante marroquí radicalizado y un millonario saudí radicalizado residente en Marbella nadie defenderá que los atiende con el mismo respeto.
De forma bastante casual van saliendo conclusiones.
Ahora bien, lo importante no es tener muchos valores, sino tener una escala de valores que los priorice en caso de que entren en conflicto, como defiende un catedrático de filosofía llamado Gabilondo, actualmente representando al PSOE en la Asamblea de Madrid.
En seguida hablando de terrorismo nos ponemos campanudos y afirmamos que quieren atacar nuestros valores y nuestra forma de vida, sin especificar mucho porque el detalle no es posible. La razón aquí dinamita el supuesto ataque, los terroristas tienen objetivos políticos, la moral es secundaria.
La expresión nuestros valores no aguanta una concreción, mejor que permanezca indefinida. Nuestros valores y también las reformas estructurales que España necesita no necesitan concretarse, "tú ya me entiendes", y el prudente prefiere no preguntar.
La civilización es exactamente la progresión cultural, económica, tecnológica con la que nos identificamos, que incluye en nuestro caso la Grecia clásica pero no Bizancio, su continuación natural. Al mundo árabe-islámico le concedemos, como mucho, la función de puente medieval de traducción del saber clásico, y ya es bastante. Podría decirse que la historia que interesa es la de mi ombligo.
Los valores que consideremos universalmente defendibles no pueden ser los nuestros, eso sería imponerlos al resto del planeta, serán los que podamos compartir toda la especie.
Una aproximación bastante decente a eso que señalamos como valores universales sería la Declaración Universal de Derechos Humanos aprobada en 1948. El terrorismo no atacaría mis valores, sino la citada Declaración y el Código Penal.
La Organización Internacional de Normalización (ISO) acaba de publicar la primera norma mundial contra el soborno y la corrupción: ISO 37001. Pues bien, la norma ISO en cuanto a valores compartidos la establece Naciones Unidas.
Todo lo anterior se complica si tenemos en cuenta la dificultad de comprender los esquemas mentales a lo largo del tiempo, los de hoy no son los de los años treinta del siglo XX, los de las guerras carlistas del siglo XIX, ni los del VII ni los del siglo V antes de Cristo; y cambian también en el espacio, los valores suelen encerrarse en fronteras nacionales y mentales, no se aplican por ejemplo en política exterior, y sería imprescindible conocer el suelo sobre el que se sitúan los esquemas mentales y los valores, sea España, Corea del Norte o los pasillos de hotel donde las camareras cobran lo que cobran mientras huyen de los directores del FMI en celo.
Y de todo lo dicho recopilemos lo que podríamos llamar un decálogo de principios para quien no milite en ninguna secta establecida o tenga la intención de crearla:
1. Quien organiza por escrito su pensamiento aparenta mayor consistencia.
2. El peso de los valores se ve influido por el clasismo.
3. La acumulación de valores no añade mérito, sino cómo se organizan entre ellos.
4. La expresión nuestros valores debe permanecer indefinida, porque igual el vecino tiene otros.
5. La historia de la civilización es exactamente lo que ha llevado a que yo me llame Carlos Penedo (sustituir cada uno por su nombre).
6. Los valores defendibles universalmente deben ser universales.
7. Los miembros de mi entorno cultural son individuos con conciencia propia, los otros se comportan como un solo bloque, algo animalizados.
8. No todo el planeta comparte mis esquemas mentales.
9. Mi grupo cultural no tiene hoy los mismos esquemas mentales que hace cinco siglos.
10. No existe grillo que pese medio kilo más que otro.
Con menos se han fundado algunas religiones.

Sugerencias

El Roto en El País de 28-12-2016.


miércoles, 14 de diciembre de 2016

Nacionalismo empresarial

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.


Uno se alegra como si fuera a heredar parte de que Zara tenga ya 181 tiendas en China y Amancio Ortega a título particular compre la esquina más valiosa de Manhattan o Londres.
El país de origen de empresarios de éxito recibe beneficios directos, en forma de repatriación de beneficios y algo de empleo, o más indirectos como ser sede de los procesos de mayor valor añadido, que no suele generar mucho empleo. En el mejor de los casos el empresario dona una resonancia magnética al hospital de su pueblo.
A partir de aquí todo son peros.
Dos tercios del negocio de las empresas cotizadas del Ibex procede del exterior.
La imaginación fiscal de los futbolistas y del PP amnistiando evasores muestra que impuestos, empresas y nación son términos flexibles dependientes de la rentabilidad, a menudo incompatibles.
Resulta curioso que en el espacio con mayor concentración por metro cuadrado de nacionalismo e identidad local, que es un estadio de fútbol, los actores tengan tan poco apego a la patria fiscal donde juegan, a su país de origen y a cualquier otro en busca de lejanos paraísos diminutos donde esconden sus millones.
Mientras no se unan lo que uno repite en misa y lo que hace al salir con sus dineros algo no va a acabar de funcionar.
La auténtica globalización se ha quedado en las finanzas, que saltan fronteras como una liebre, aunque no hay que descartar que fuera ésa la idea primera, lo que nos llega al común son efectos secundarios.
Todo esto viene a cuento de la reciente difusión por parte del think tank sueco SIPRI del listado de las cien primeras empresas productoras de armas del mundo.
Nada radicalmente nuevo, Lockheed Martin se mantiene como líder planetario, seguida de Boeing, ambas con sede norteamericana como las diez primeras a excepción de BAE System (tercera, sede en Reino Unido), Airbus en séptimo lugar (consorcio europeo) y Finmeccanica en noveno (sede en Italia); el undécimo puesto es para Thales, sede en Francia.
Destacan los emisores del asunto que van apareciendo en EEUU nuevas empresas distintas a las clásicas, que a seis empresas del Top 100 con sede en Francia les ha ido muy bien en el último año (contratos potentes con países árabes) al igual que a tres empresas con
sede en Alemania.
Además de Rusia, empresas de países emergentes, como Corea del Sur, India y Turquía, van ganando espacio en este listado.
Identificar automáticamente empresas con países resulta arriesgado, salvo que sean 100% públicas.
Entre los primeros fabricantes de armas del mundo no aparece ninguna empresa española, han desparecido del club la pública Navantia o la privada Indra -con el Estado como accionista principal- que sí estaban en años anteriores, lo que no implica necesariamente una depresión industrial nacional, España vende cada vez con mayor éxito aviones de transporte y de reabastecimiento fabricados en factorías hispanas de Airbus.
Si la industria tecnológica de seguridad y defensa es una capacidad militar más, como reza el tópico, si un país es militarmente más fuerte con una industria militar potente, la próxima venta por la española Sener de su mayoría en ITP, fabricante mundial de motores de aviación militar y civil, a la británica Rolls Royce, sería una mala noticia para la defensa del país.
Otro tema asociado, digno de ser analizado en un seminario veraniego en Jaca, por ejemplo, es que ITP, como Indra y muchas otras, han crecido al calor de programas públicos de armamento y han recibido todo el cariño gubernamental en su crecimiento -financiación a coste cero, generosos apoyos bajo la etiqueta I+D-, mientras que toman sus decisiones autónomas en edad adulta. Quizá debieran ser obligadas a comprar una resonancia magnética para los hospitales más cercanos al pueblo de origen de los miembros de su consejo de administración.
Viendo el nacionalismo interesado e intermitente de la mayor parte de las empresas, qué difícil lo deben tener en el Centro Nacional de Inteligencia, con su departamento de inteligencia económica, a la hora de apoyar de alguna manera a una empresa española.
Una empresa automovilística de origen rumano (Dacia), que hoy pertenece a un grupo francés (Renault), cuenta desde 2012 con una fábrica en Tánger (Marruecos) donde montan coches con motores fabricados en Valladolid (España).
¿Qué hace el CNI con todo esto? Sólo se me ocurre que trabajar conjuntamente con la inteligencia francesa, rumana y marroquí en contra de los intereses de un quinto.
Nacionalismo y empresa son entes abstractos que pertenecen a universos paralelos.

Sugerencias


martes, 6 de diciembre de 2016

Leyendo la imagen de una yihadista

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Foto de la detención de una sospechosa de yihadismo en Gandía,
firmada por EFE y publicada por El País el 27-11-2016 y el 5-9-2015.
Un juez de la Audiencia Nacional acaba de dictar auto de procesamiento contra una joven marroquí de 19 años presuntamente yihadista por integración en organización terrorista, con un comportamiento radical en redes sociales, el deseo de unirse al Dáesh (Estado Islámico) y la voluntad de viajar a Oriente Próximo, figuras delictivas amparadas tras la última reforma del Código Penal que castiga intenciones, dada la peligrosidad de esta gente si llega a cumplirlas.
Nada que objetar a lo anterior porque no es el objetivo de esta columna, más allá de apuntar que el magistrado ha tardado un año en elaborar el auto.
Lo que sigue es un intento de análisis de la imagen que ha acompañado la información, que los medios han repescado del momento de la detención en septiembre de 2015 en Gandía (Valencia).
En la fotografía aparecen nada menos que once guardias civiles rodeando a la detenida en una acera se supone cercana al domicilio, ocho de ellos visten uniforme oscuro que parece pertenecer al Grupo de Acción Rápida, la unidad antiterrorista del Cuerpo; presentes también otros tres agentes con la cara cubierta, de paisano y un chaleco amarillo reflectante que les identifica, no está claro ante quién, quizá ante sus compañeros.
El vestuario diferente de los agentes que intervienen revela distintas funciones, de intervención los de uniforme de campaña y botas y de investigación los de paisano, que se tapan para que no sean reconocidos por futuros investigados, temor que no tienen los obligados a utilizar con mayor frecuencia la fuerza física; quizá los del chaleco de alta visibilidad sean los mandos del resto.
Una guardia civil del hipotético segundo grupo, con un verdugo que únicamente deja libres los ojos, es la más cercana a la detenida. Ambas ocupan el centro de la imagen, dos mujeres, una el mal y otra el bien, la vista y nuestra esperanza se va hacia el amarillo chillón de la guardia civil.
La procesada vista de negro de los pies a la cabeza, parece llevar un niqab, prenda relacionada con el extremismo religioso saudí, que la lógica dice que uno se pone al salir a la calle, no en tu propio domicilio, por lo que los agentes permitieron vestirse de esta manera a la susodicha. Aquí surge la duda de si uno al ser detenido puede elegir el vestuario para salir de casa, por tenerlo previsto.
La joven está esposada, con grilletes metálicos en las muñecas a la altura de la cintura, es la única parte de su piel al aire que además contrasta con el negro de la túnica. Por la ficción televisiva uno está acostumbrado a que las fuerzas del orden inmovilizan al sujeto sospechoso y peligroso con las manos en la espalda y con bridas de plástico.
Finalmente, las fotografías publicadas en los medios de comunicación están firmadas por EFE, no por la Guardia Civil o el Ministerio del Interior como sucede en otras ocasiones en las que los propios agentes graban sus actuaciones e incluyen una marca, con lo que la conclusión es que los medios de comunicación fueron avisados de la operación en marcha o al menos la agencia de noticias del Estado.
El grupo además va caminando hacia el fotógrafo, por lo que la imagen es autorizada, saben que están siendo fotografiados, porque algunos desvían la mirada de la cámara.
En el fondo de las imágenes aparecen vecinos observando la escena, quizá desalojados del inmueble o vecinos curiosos o impedidos temporalmente de entrar en su domicilio o circular por el vecindario.
La fotografía tiene algo de irreal, de composición, Gandía y las personas que aparecen son secundarios. La imagen cuenta en un instante la actuación del Estado con amplitud de medios contra el terror, que no tiene cara, es un bulto negro y amenazante.
Con Joan Fontcuberta, premio nacional de ensayo y de fotografía, algunos descubrimos que la imagen publicada ha dejado de ser notario de la realidad, se acabó la neutralidad descriptiva de la foto, especialmente tras su transformación digital que la hace fácilmente manipulable. La evolución, lejos de reducir su valor, lo incrementa, porque dispara los significados de lo que nos quiere contar quien la difunde.
Viendo las múltiples interpretaciones que genera, la fotografía de la yihadista detenida no es verdad, pero es verosímil, uno de los mandamientos del nuevo orden visual.
Hasta las pesadillas en la cocina de Chicote tienen un guión detrás, están teatralizadas.

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martes, 29 de noviembre de 2016

Animalismos

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
El mono de la tinta, ilustración del artista mexicano
Francisco Toledo para un texto de Borges.
El primer partido extraparlamentario, es decir, la formación política con mayor número de votos aunque sin diputados en el Congreso, es el Partido Animalista: 284.848 papeletas en junio de 2016, 60.000 más que en las elecciones de diciembre de 2015. El PACMA recibe muchos más votos que EH-Bildu y cuatro veces más que Coalición Canaria, pero más desperdigados; y se coloca muy cerca del PNV.
Habrá que seguir si el movimiento ecologista se ha cansado de la lechuga, abandona las plantas y se abona a los animales. Sí se observa que el PACMA, "un partido político español que trabaja por los derechos de los animales, la defensa del medio ambiente y la justicia social", incrementa presencia pública y publicada, denunciando la mayor parte de las veces casos concretos de maltrato animal, que se suma con un objetivo coincidente al SEPRONA, que no es partido político sino el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, con el buen trabajo de comunicación que caracteriza a todo el Cuerpo.
Siempre hay una versión dramática en los medios de comunicación de todo lo que ocurre: la vida escolar es acoso, la vida conyugal es maltrato, las relaciones internacionales son conflictos armados, el aparcamiento son agresiones a los vigilantes de la ORA o amenazas de prohibiciones a quien no puede cambiar a coche de bajas emisiones. Recordemos que los medios enfocan la normalidad alterada.
Las conciencia animal se concreta así en perros abandonados, vaquillas torturadas, caballos apaleados, galgos ahorcados, linces atropellados, sustantivo en plural y participio, hasta el pulpo Paul (nacido en Weymouth, Reino Unido, 26 de enero de 2008, muerto en Oberhausen, Alemania, el 26 de octubre de 2010), adivino de mundiales y eurocopas de fútbol, debió acabar su vida troceado en lonchas en un plato de madera sobre un lecho de patatas con aceite de oliva y pimentón; Wikipedia no aclara las causas de su final.
Dos corrientes de interpretación: que la mayor consideración hacia los animales es síntoma de una sociedad avanzada; o que simboliza el fin de la civilización, cuando se igualan los derechos del hombre y de su tortuga es que hemos perdido el norte.
Algunos teóricos responsabilizan a Walt Disney de esta nueva visión hacia los animales, más humanos que algunos humanos, a lo que se podría añadir la expansión del número de mascotas domésticas. Quien tenga hijos pequeños vive rodeado de animales parlanchines que también tienen su lado oscuro, abundan los lobos y los ratones, lo que refleja la compañía animal más cercana del hombre occidental en los últimos 10.000 años.
La presencia de animales llena la literatura también en forma de fábulas, lejanas y recientes como cuando Augusto Monterroso nos cuenta la historia de aquella rana que estaba obsesionada con ser una rana auténtica y hacía de todo para ser una rana auténtica, hasta que acabó en un plato ingerida por uno que dijo qué buena rana, que parecía pollo.
Mono antes y después de hacerse un selfie.
Otro fenómeno en auge ronda en torno a la inteligencia emocional, fomentado por profesionales de la formación y neuropsiquiatras que recomiendan incluir las emociones en el comportamiento humano, tomamos racionalmente decisiones pero influidos por emociones previas, al parecer menospreciadas hasta muy recientemente.
El caso es que mientras intento animalizarme un poco, los robots me tiran desde el puño de la otra manga.
Tercera línea de investigación: lo que algunos llaman populismo es una vuelta al comportamiento animal en política, berrea, buenos y malos, macho alfa -hombres y mujeres-, con parte de la manada que muestra además nostalgia de líderes a los que seguir por el desierto. Política emocional, animalizada en su peor sentido.
Camino del trabajo adelanto a diario camiones llenos de cerdos, todos con sus sentimientos porcinos, en dirección al matadero; por las tardes lloro con el Rey León; y al mediodía mi naturaleza carnívora digiere proteínas sin pensar en todo esto.
Concluyo. Entre hablar con mi perro y mear por las esquinas de la oficina y ladrar a los compañeros de trabajo, me quedo con las esfinges, esos seres asirios, mesopotámicos y egipcios que combinaban cabeza humana con alas de pájaro, cola de dragón, cuerpo de perro y garras de felino, mezcla que se acerca más a la realidad del ser humano actual.
Porque con todo el escenario descrito, no encuentro aún razones para no seguir sujetando al mono que llevo dentro.
Y voy dejando esto porque tengo que sacar a pasear al perrete, uno más de la familia, y de los más cariñosos.

Sugerencias

El Roto en El País, 8-2-2017.

martes, 22 de noviembre de 2016

Vacuna contra el virus Trump

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Hemos visto caer a trozos
la barrera del sonido.
Sirva la imagen sacada de un tema de Antonio Vega para ilustrar la victoria de Donald Trup en las presidenciales de EEUU.
Pero esta columna incluye un mensaje de optimismo para la humanidad.
Así como los laboratorios farmacéuticos no investigan remedio para enfermedades que afectan a poca gente o con escasa capacidad de compra, la feliz noticia es que el virus del fascismo ha atacado el cuerpo político mas opulento del planeta, por lo que el remedio seguro que ya ha empezado a ser investigado en algún rincón de EEUU.
Los laboratorios donde se elaboran las vacunas y también se crean las peores infecciones políticas se llaman think tanks, laboratorios de ideas, impulsados -aunque tengan antecedentes anteriores- tras la guerra del Vietnam en suelo norteamericano, institutos de investigación a medio camino entre la Universidad, la política y la comunicación.
Por mencionar un ejemplo, el sustento ideológico y los actores políticos responsables de lo que acabó siendo la invasión de Irak y la desestabilización hasta hoy de Oriente Próximo surgieron de poderosos think tanks norteamericanos.
La versión nacional de estas entidades son la conservadora FAES de Aznar, la progresista Fundación Alternativas, el oficial Real Instituto Elcano y algunos otros menos conocidos o sectoriales, todos estos con escasez de recursos e indefinición de objetivos.
Reconozcamos sin embargo que el mundo del análisis está algo desprestigiado, se basa en lo que ha ocurrido y tiene cierta dificultad para adivinar el futuro.
Como estrategia de defensa se ha tratado sin demasiado éxito de difundir la idea de que vivimos cada vez con mayor frecuencia acontecimientos disruptivos, que producen una ruptura brusca de la normalidad (11-S, Lehman Brothers, Messi, internet, Crimea), imprevisibles en su llegada y consecuencias, pero esto no es nuevo, como probó en su día la máquina de coser.
Las críticas al analista las dirigen en gran medida aquéllos con capacidad ejecutiva, quienes toman las decisiones, que tampoco deberían presumir en exceso viendo el nivel y salud de las finanzas públicas, el mercado de trabajo, la innovación en la empresa, las crisis económicas que llevan incluso a interrumpir temporalmente la economía de mercado hasta que se socializan las pérdidas.
Se ha impuesto una falsa cultura empresarial con decisiones ejecutivas. "Despedido", "contratado", pasó una década diciendo Trump en un programa de televisión, con ese aire de empresario con ideas pocas y claras.
La salida con todo no puede ser otra que la elaboración de un proyecto político ilusionante de cambio progresista que deje atrás simplificaciones que ofrecen soluciones sencillas a problemas complejos y atraen hoy el desahogo del votante y ninguna solución a sus problemas.
Para interpretar lo ocurrido convendría cuestionar al menos algunas verdades publicadas como el carácter antisistema de Trump, recordando su condición de multimillonario o la manita que algo tan del sistema como el FBI le tendió días antes de la votación cuestionando la criminalidad de la candidata Clinton. Viendo lo estrecho del resultado, cualquier factor ha sido decisivo, éste del FBI también.
Apuntemos también la placenta donde engorda Donal Trump, lejos de los arrabales del sistema, donde el cigoto ha pasado a embrión, luego a feto y acaba en candidato, que no es otra que el Partido Republicano al que ha representado en las urnas. Trump es un hijo que ha salido algo radical pero hijo al fin y al cabo de la derecha norteamericana y los pasos afianzados tras tres revoluciones conservadoras en las décadas recientes, empezando por Reagan, siguiendo con Bush padre e hijo y ahora Trump: adelgazamiento del Estado, reducción de impuestos a las rentas altas, desprestigio de la política, militarismo exterior, economía financiera sin control, incremento de la desigualdad, exclusión social de un tercio de la población, aderezado con el ultraconservadurismo en lo moral.
La deriva de la derecha norteamericana, también continental e incluso hispana incluye un maltrato a la estabilidad del sistema político sin el que no hubiera crecido candidato similar a éste. Recordemos por estas tierras la utilización política de los muertos de ETA, los abucheos al presidente en actos oficiales, el cuestionamiento de resultados electorales o Gobiernos, el desprecio al Parlamento o la corrupción en la misma columna vertebral del PP, donde se sitúa la financiación del partido y la organización de actos públicos: la médula.
En ese panorama sin reglas, irresponsable, clasista y excluyente ha chapoteado con éxito Trump.
Pero volvamos a la solución.
La inventora de lo que conocemos como think tanks no es otro que la misma derecha norteamericana, que decidió en los primeros setenta destinar esfuerzos personales y millones de dólares a elaborar doctrina y difundirla (esta última parte es importante, dar a conocer el papel es tan relevante como escribirlo); y su producción ideológica ha alimentado la oposición a los presidentes demócratas y ha alimentado los gobiernos republicanos.
Éste es el trabajo pendiente de la socialdemocracia a ambos lados del Atlántico, una labor continuada, a largo plazo, de reflexión y análisis que va perfilando un proyecto y luego un programa electoral -no comenzar por el final-, aprovechando además el proceso para difundir ideas y cuestionar el pensamiento dominante. Aquí aparece el equilibrio entre el mundo de la reflexión y de la ejecución.
Sin duda en EEUU ya se han debido poner en marcha para iniciar la remontada, los anticuerpos están despertando.
Ahora bien, cuando consigan la vacuna anti Trump deberemos tener en cuenta en territorio político europeo e hispano que la medicina se ha conseguido tras ensayos de laboratorio utilizando hombres blancos, algunos casi rosas, ultrarreligiosos, protestantes y de interior, humanos como nosotros y en principio sensibles a los mismos fármacos, pero nunca estaría de más adaptar el producto ideológico al indígena de izquierdas autóctono del sur de Europa.

Sugerencias



martes, 15 de noviembre de 2016

¿Intervendrá Dios en la política de Defensa?

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
La solicitud ha sido remitida; se encuentra en tramitación.
En un país constitucionalmente aconfesional (ninguna tendrá carácter estatal, artículo 16), la religión despierta un interés destacado, con algunos españoles militantemente a favor y otro grupo de ciudadanos que la ve por todas partes en el espacio público.
Un entretenimiento de los cambios de Gobierno y hasta de la coronación del rey es observar la forma protocolaria en la que asumen el cargo.
Recordemos que Felipe VI no renunció a la simbología militar en su coronación, pero sí desapareció toda presencia física de la religión católica y también en el discurso, en claro contraste con el acto similar protagonizado por su padre en 1975. Si el comportamiento del rey o sus palabras son un reflejo de la sociedad española en un momento determinado, o el monarca se quiere acercar a ella, se ha producido una evolución.
En el caso de Mariano Rajoy, tomó recientemente posesión con crucifijo y mano apoyada en la Biblia, concretamente en el capítulo 30 del Libro de los Números, Antiguo Testamento. "Habló Moisés a los jefes de tribu de los israelitas y les dijo: «Esto es lo que ha ordenado Yahveh, si un hombre hace un voto a Yahveh, o se compromete a algo con juramento, no violará su palabra, cumplirá todo lo que ha salido de su boca". Luego el texto se enreda concluyendo que el compromiso de la mujer no tiene el mismo valor que el del hombre, por ahí aparecen el padre y el marido para decidir, salvo en los casos de la mujer viuda o repudiada, que cuentan con total autonomía.
Por su parte, en la toma de posesión del nuevo Gobierno en el palacio de la Zarzuela todos sus miembros juraron el cargo, poniendo por testigo o como garantía de ello a Dios, mientras que la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal fueron las únicas que lo prometieron, se entiende que por su honor, compromiso personal.
Apenas dos horas después de que la ministra de Defensa prometiera el cargo ante el rey, ante el notario mayor del Reino y el presidente que ha confiado en ella, De Cospedal aterrizó en el Ministerio de Defensa para coger una copia de la cartera de su antecesor y en un breve discurso asumió el cargo mientras pedía "la ayuda de Dios".
Para el objetivo de esta columna es intrascendente la creencia religiosa de la nueva ministra, sí podría tener algo mayor interés la flexibilidad demostrada en la expresión de sus creencias con tan escasa distancia de tiempo entre ambos momentos.
Otra consideración de mayor calado es la disposición personal con la que estrena el cargo de ministra de Defensa, confundiendo un instrumento importante del Estado en materia de seguridad con la conciencia nacional que además asimila automáticamente con la obligación de hacer una referencia a la religión católica.
Ni las Fuerzas Armadas son la encarnación del Estado ni la religión católica debe aparecer en asuntos de Estado ni esta confesión es la única presente en la sociedad española, tampoco en las Fuerzas Armadas, con militares protestantes -muchos latinoamericanos-, musulmanes españoles, hasta ateos debe haber alguno e incluso algún animista converso con los despliegues cada vez más numerosos en el centro de África -entre ellos Gabón- y Australia.
"El humanismo laico no se desarrolló contra la religión sino contra la interferencia del Estado en ella y, sobre todo, contra su manipulación", escribe la socióloga marroquí Fátima Mernissi en un libro sobre Islam y democracia en pasaje sacado evidentemente de contexto para traerlo a este párrafo.
También apunta Mernissi a que en los países occidentales la inversión en innovación y desarrollo tecnológico se canaliza y basa principalmente en programas de armamento.
Del contenido de las palabras de la secretaria general del Partido Popular y ministra de Defensa, cargos que considera compatibles, se puede destacar su alusión a la religión, a la industria y la imagen de España que encarna los militares, nada serio sobre planes en el departamento, pero es que era el primer día.
En los próximos meses a De Cospedal le toca elaborar un programa político en el Ministerio, y si no lo hace ella se impondrá la inercia, el corporativismo, los intereses industriales o los tres juntos.
Con ayuda o no del Altísimo, toca ahora interpretar la respuesta europea y española a los movimientos del próximo presidente de EEUU en relación con la OTAN.
Si De Cospedal asume la consigna de la Alianza de destinar el 2% del PIB a Defensa -defendida retóricamente por su antecesor, que no en la práctica-, si encuentra acomodo presupuestario a los 1.000 millones anuales en programas de armamento que en años anteriores se han pagado con créditos extraordinarios declarados ilegales por el Tribunal Constitucional, si ocurre todo esto la ministra debería duplicar el presupuesto de Defensa, y explicarlo a los españoles, el volumen y la amenaza militar que lo justifica.
La pedagogía es siempre difícil cuando la necesidad está encima de la mesa, se puede hacer mejor a largo plazo.

Sugerencias


martes, 8 de noviembre de 2016

Chispas, frustración, Marruecos

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Viñetas de prensa en árabe. Fundación Al Fanar.
Un vendedor ambulante de pescado ha muerto en Alhucemas aplastado en un camión de basura después de que la policía le confiscara la mercancía, cuando el fallecido intentaba evitar su destrucción (media tonelada de pez espada).
El asunto es tan similar al vendedor de fruta que en Túnez se autocombustionó a finales de 2010, tras sufrir una humillación de la policía, que elegimos como inicio de la Primavera Árabe, el asunto ha movilizado a tanta gente en la calle, que la Corona marroquí ha reaccionado, anunciando mano dura o al menos que se investigará; once detenidos.
El suceso ha sido una chispa que ha provocado decenas de manifestaciones en las principales ciudades del país, concentraciones aparentemente espontáneas, convocadas conforme a la conexión instantánea, permanente e inalámbrica que marcan los tiempos en casi todo el planeta (la telefonía móvil alcanza al 80% de la población marroquí y el 60% tiene acceso a internet). Siguiendo también tendencias globales, el suceso de Alhucemas fue grabado con un móvil.
Entre los detenidos se encuentran responsables públicos de pesca, con lo que la revuelta tiene un componente añadido sectorial y la probable corrupción de funcionarios.
Historias como ésta entran como un cañón: árabes-musulmanes protestando (siempre aparecen así, o rezando), la truculenta muerte y la reacción han encontrado hueco en los medios españoles.
Resulta más difícil recordar que en las primaveras árabes los manifestantes pedían, pan, libertad y participación política, ningún contenido religioso, aunque los partidos islamistas han acabado incrementando su poder en una segunda fase fruto de su mejor organización.
Aquella primavera fue también nuestra, el descubrimiento occidental que los ciudadanos árabes tienen similares reivindicaciones políticas que nosotros, despertar intelectual que acabó con la bendición al golpe de Estado en Egipto.
Marruecos como cualquier sociedad está en movimiento y el Estado ha reaccionado en los últimos años con una tímida apertura: nueva Constitución, desarrollo del norte, elecciones más libres como las celebradas este octubre, con muy baja participación.
La edad media en Marruecos es de 27 años (41 en España), la cuarta parte de sus 32 millones de habitantes tiene menos de 14 años,  la emigración parece no ser actualmente una válvula de escape como lo ha sido en el pasado, el ascensor social se encuentra averiado y sucesos como el del pescadero con una carga especial de humillación provocan el estallido social.
Lo sagrado sigue siendo utilizado para maquillar la arbitrariedad e intentar legitimar al poder político o a la Corona (ya decía Mernissi), pero con menor efectividad que en el pasado.
Las chispas sociales se producen con pertinaz insistencia, sea por las subidas del precio del pan o el butano y ahora con la venta ilegal de pescado; pero para que prenda la mecha es necesario algo más.
Quince años después de 1808 un ejército de cien mil hijos de la Francia volvió a entrar en España sin que sintiéramos amenazada la soberanía nacional.
Para canalizar el descontento social hace falta alguien que te represente, alguien que lo represente, que organice políticamente el desencanto.
Ésta es una incógnita en Marruecos, si ese descontento social puede tener una traducción política, en un país donde el rey controla Interior, Defensa, Exteriores y lo intenta con la religión, más parte de la economía como accionista, el primer ministro del Partido Justicia y Desarrollo navega sin sentirse totalmente responsable de cómo marcha el país y otros partidos clásicos como el Istiqlal (nacionalista de derechas) y el Socialista se han hundido tras las últimas elecciones.
En cuanto a España, tras la reelección del presidente Rajoy, habrá que interpretar por su carácter simbólico su primera visita al exterior (acudirá el 15 de noviembre a Marrakech para participar en la Conferencia sobre el Clima que organiza Naciones Unidas, pero ésta no cuenta), la actuación y el bajo perfil político de los nuevos inquilinos en Exteriores y Defensa, el impulso o no a la languideciente política exterior, entre otros lugares en el Mágreb (norte de África) y Máshreq (Oriente Próximo); veremos si la actuación del nuevo Gobierno hacia Marruecos ofrece algo más que colaboración antiterrorista y diplomacia económica.
Marruecos es más que un destino para las exportaciones o la inversión empresarial española. En nuestro país viven 680.000 marroquíes y decenas de miles están consiguiendo la nacionalidad tras una década de residencia (25.000 sólo en 2015).
Hace unos años se hablaba de seguridad humana, concepto que ampliaba el foco y pretendía poner en el centro de la seguridad más a las personas que las fronteras, e incluir en el paquete la seguridad laboral; tras el desplome de la cooperación al desarrollo, en diplomacia haría también falta otro apellido más amplio que el económico o el antiterrorista, dos campos que sin duda se beneficiarían de unas relaciones entre países que profundizasen en conexiones culturales y sociales.
Chispas hay muchas. La frustración acumulada es el mejor combustible para incendiar una sociedad, en Alhucemas o Charlotte (EEUU). La clave está en si un sistema político es capaz de representar y dar respuesta al descontento, y esto es aplicable a ambos lados del Estrecho y del Atlántico.

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lunes, 31 de octubre de 2016

Peligro: desinformación

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Organizaciones de todo tipo, empresas, partidos políticos, administraciones, gastan buena parte de sus energías en responder a bulos y falsedades que circulan con éxito por las redes de comunicación.
Cuidado, nos quieren advertir, los demás te están desinformando.
A ello contribuyen varios factores, uno de ellos la política del escándalo, delitos, jueces y sumarios, insultos, grabaciones, filtraciones, montajes, el grito que pretende imponerse en los medios con independencia de su base más o menos real, por ejemplo que Obama era musulmán y no nació en territorio patrio, asunto que circuló con éxito en su país y aún lo cree una parte de los norteamericanos.
Otro ejemplo disparatado, también con sus voceros disparatados -perfectamente conscientes de lo que hacen- y su público disparatado: el PSOE gobernante en algunas Comunidades Autónomas maltrata la Educación y Sanidad aún más que el PP que las desplumó antes de ayer. ¿Alguien se lo cree? Pero hay que desmentirlo.
Al panal de la información escandalosa no contrastada acuden con entusiasmo los medios de comunicación amigos y todos en general, obligados en su versión digital o totalmente digitales a la actualización permanente; que se suma al periodismo de mercado que busca más clientes que ciudadanos a los que informar y se abona al escándalo porque, en teoría, atrae a la audiencia.
La Unión Europea tiene activa desde septiembre de 2015 una unidad para contrarrestar la propaganda rusa bajo el nombre de "Estrategia de Comunicación de la UE para el Este".
"El grupo de trabajo ha sido creado a raíz del Consejo Europeo de marzo de 2015, que encargó al Alto Representante (ministro de Exteriores), en cooperación con instituciones de la UE y los Estados miembros, un plan de acción en la comunicación estratégica con el fin de hacer frente a las campañas de desinformación en curso de Rusia", se definen.
Tres objetivos principales: "La comunicación efectiva y la promoción de políticas de la UE hacia los vecinos del Este; el fortalecimiento del entorno general de medios de comunicación en los países vecinos del Este y en los Estados miembros de la UE, incluido el apoyo a la libertad de prensa y el fortalecimiento de los medios de comunicación independientes; y la mejora de la capacidad de la UE para prever, tratar y dar respuesta a las actividades de desinformación por parte de actores externos".
Página web en inglés y ruso, y dos productos concretos: un resumen semanal de bulos, martes y viernes.
"No se deje engañar", clama en Twitter y en su web este servicio de la UE, "pregunta aún más", añade. "Desinformación pro-Kremlin: falsas historias que apoyan las políticas rusas".
La red está compuesta por más de 400 expertos, periodistas, funcionarios, ONG y grupos de reflexión en más de 30 países que alertan al servicio sobre artículos supuestamente averiados.
En su primer año de vida esta peculiar unidad ha localizado 1.649 ejemplos de desinformación, principalmente en ruso, checo e ingles, que la web ofrece resumidas en 174 páginas, la fuente de los bulos procede en su mayor parte de medios rusos y también destacan a Venezuela como lugar propicio a publicar informaciones falsas en español.
El asunto no es nuevo. Al poco de llegar al Ayuntamiento de Madrid el equipo de Manuela Carmena puso en marcha un servicio que despertó cierta polémica, "Madrid Versión Original", para desmentir información publicada en medios. La web fue atacada por el Gobierno PP (el ministro de Justicia Catalá vio inmediatamente un tufo totalitario), asociaciones de la prensa varias e indignados a título particular acusando al nuevo ayuntamiento de censor y bolivariano.
"Remunicipalizar la funeraria no supone ningún coste para el Ayuntamiento de Madrid", contrainformaban hace unos días en esta web, porque ABC publicó lo contrario, 56 millones decía el periódico monárquico que va a costar recuperar la propiedad pública de este servicio que fue privatizado por una peseta en 1992 justo antes de empezar a dar beneficios millonarios.
Con aquella polémica madrileña no costó mucho descubrir que la propia Unión Europea contaba desde hacía dos décadas con un servicio web de desmentidos -Euromitos-, que sigue hoy activo aunque un poco de capa caída entendiendo que dedican ahora los esfuerzos a contrarrestar los bulos informativos del oso ruso.
La UE se ha sumado con entusiasmo a la propia OTAN, muy preocupada desde hace un par de años por el poder de comunicación ruso (la Alianza también publica en cirílico sus comunicados).
En su campaña de elección presidencial de 2008, Obama puso en marcha también una web para desmentir falsedades, como esa de su nacimiento en Kenia.
Ana Pastor y su programa dominical en La Sexta bebe también de la desinformación, con la hemeroteca y las comprobaciones de datos, aunque con el tiempo se ha ido difuminando la norteamericana idea inicial hacia un el info entretenimiento y las entrevistas modelo interrogatorio.
La utilidad de tanto desmentido es cuestionable, más allá de que en las redes esté presente mi versión: se supone que los medios hostiles no publican la corrección y los amigos no publican la desinformación.
Detrás se encuentra una estrategia clásica para contrarrestar el discurso dominante, que es poner en circulación uno alternativo o, mejor aún, meter ruido en el sistema, sembrar la duda y entretener al contrincante.
Porque si un departamento de comunicación emplea el 51% de su tiempo a desmentir bulos, malo, la desinformación ha ganado la partida, queda en minoría el trabajo para crear un discurso propio.
Gana la reacción a la acción.

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lunes, 24 de octubre de 2016

La Armada se enreda, con relativo éxito

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
En esta modernidad que los sociólogos califican de líquida, la Armada navega razonablemente bien; con luces y también algunas sombras.
En los primeros días de enero de 2017 España enviará su buque de guerra más avanzado y moderno, la fragata F-105 Cristóbal Colón, nada menos que a las antípodas, donde permanecerá hasta agosto alquilada a la marina australiana, incluidos sus 200 tripulantes, en un acuerdo entre armadas del que poco sabemos ni ha sido autorizado por el Parlamento ya que no se trata de una participación militar en el exterior al uso. Al parecer, el presupuesto australiano pagará el gasoil, que en expresión del almirantazgo es "mantener su operatividad a coste cero".
La fragata entró en servicio en la Armada en octubre de 2012 tras cinco años de trabajos en los astilleros de Navantia en Ferrol, con un coste de construcción de 800 millones de euros, y cuenta con el sistema de armas Aegis, fabricado por la norteamericana Lockheed Martin, tan avanzado que casi es capaz de integrarse en el escudo antimisiles de EEUU con base en Rota, lo sería en caso de necesidad.
El despliegue de la fragata en Australia, fuera de casa durante ocho meses, no es una novedad absoluta. Durante todo el año 2013 el Ministerio de Defensa permitió o bendijo que la Armada desplegara en el mismo país el buque de aprovisionamieno de combate Cantabria: se trata de un tremendo buque logístico, 170 metros de largo, puede almacenar en su interior líquidos equivalente en volumen a 10 piscinas olímpicas, construido en los astilleros de Navantia en Puerto Real (Cádiz), entró en servicio en 2010 y costó 300 millones de euros.
Un tercer ejemplo de lo que ya es una costumbre se refiere al Patiño, buque antecessor del Cantabria, que estuvo desplegado en Canadá a comienzos de año y en septiembre ha vuelto para allá para integrarse en la Marina Real Canadiense hasta fin de año.
Junto a aquello de mantener la operatividad (la crisis ha reducido días de mar y maniobras), sobrevuela en estos casos los intereses comerciales de Navantia en esos dos países, con concursos en marcha para modernizar su flota.
Una primera interpretación de los casos anteriores ofrece una imagen nada favorable para la Armada, las Fuerzas Armadas en general y el Ministerio de Defensa que las dirige: despilfarro en equipamiento no necesario para nuestra defensa, connivencia entre medios públicos e industria (pública y privada), utilización del equipamiento militar con objetivos de promoción comercial, claro agujero en el planeamiento militar de las capacidades que permite la ausencia durante un año de su principal buque logístico y ocho meses su más moderna fragata, con lo que se deduce que no eran necesarios o que se desprotege la seguridad nacional.
La segunda interpretación suele ser mucho más fina y más benévola.
La modernidad es líquida y el poder se distribuye en redes.
En este sentido hay que recocer la habilidad de la Armada durante las últimas décadas para lograr integrarse, forma parte y aportar valor a dos redes mundiales de influencia.
La primera de ellas es política: la alianza anglosajona, que espía y combate unida. Como ejemplo, los pilotos de caza de la Armada se forman durante dos años en EEUU, no en Talavera la Real (Badajoz), como los pilotos de caza del Ejército del Aire.
La segunda de las redes en la que la Armada forma un nodo importante es la industrial.
Tradicionalmente los tres ejércitos de nuestras Fuerzas Armadas han tenido una relación simbiótica con una empresa pública: la Armada con Navantia, el ejército de Tierra con Santa Bárbara y el Aire con CASA, que sólo se mantiene en el primer caso, tras la privatización de Santa Bárbara y su venta a la norteamericana General Dynamics y la integración de CASA en la multinacional europea Airbus.
La asociación industrial de la Armada con Navantia lo es también con industria norteamericana que integra los equipos de mayor valor añadido de los buques salidos de astilleros españoles. La venta por Navantia de fragatas a Noruega o Australia extiende la red y potencia el nodo español del que forma parte la Armada.
Esta orientación anglobáltica de la parte naval de las Fuerzas Armadas podría explicar incluso el divorcio de Navantia de su pareja francesa DCNS para poner en marcha el proyecto fallido de submarino S-80, con graves fallos de diseño, enorme desfase económico, programa aparentemente reflotado gracias a una asistencia técnica norteamericana.
La Armada mira y se relaciona estrechamente con EEUU, sus aliados anglos y también con la OTAN, alianza principalmente marítima que lleva la A del Atlántico donde estaban llamadas a operar las cinco fragatas antisubmarinos soviéticos con los que contamos; que hoy se integran naturalmente en agrupaciones navales de la OTAN en el cuerno de África, donde ya no hay piratas; en el Mediterráneo, donde son mal instrumento para atender el flujo de refugiados; en el conflictivo mar Negro (que baña Crimea y Ucrania) y hasta en el crecientemente peligroso mar del Norte, donde navega en este momento la F-102 que ha tomado al relevo a la F-104 tras cuatro meses en esas aguas fronterizas con Rusia; todo lo anterior sin autorización del Parlamento, requisito no obligatorio aunque afecte durante meses a cientos de militares españoles en el exterior.
Como contraste, el referente tanto político como industrial para el ejército del Aire es Europa, aunque la Airbus de clara influencia francesa y alemana supone una relación más débil que la de la Armada con Navantia.
La autonomía estratégica de la Armada con su inclusión en dos redes de poder internacionales ha sido una decisión mantenida en el tiempo y beneficiosa para la defensa de sus intereses. La pregunta es si su apuesta internacional e industrial es complementaria con la del resto de las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Defensa o independiente.
Reconocida la capacidad de influir, también surge la cuestión de si se considera prioritario extender la voluntad de trabajarse una tercera red, la que comunica lo militar con el ciudadano, fuente este último de toda legitimidad y hasta en ocasiones de legalidad.
El poder y el ciudadano no pueden ya vivir en mundos paralelos, comunicados en red y con la capacidad creciente de emitir mensajes por parte de quien antes solo los recibía.
El poder moderno se ejerce en los medios de comunicación, es su terreno de juego.


lunes, 10 de octubre de 2016

Carrefour, EEUU, Israel, armas

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Reposto de combustible mi vehículo en la gasolinera de una gran superficie comercial que me bonifica un 8% del precio del surtidor, acumulado en un cheque trimestral canjeable en la propia gran superficie.
Correfour no creo que pierda nada, dado el margen comercial de mi primera y segunda compra, me tiene atrapado para el gasóleo, la alimentación e incluso para terceras compras no previstas.
Lo anterior es un ejemplo de libro de programa de fidelización: no salgo de allí, aunque aún me resisto a la sección de viajes y a contratar el seguro de deceso.
Conservo en cualquier caso la libertad de cambiar de hipermercado; otra cosa sería que Carrefour o, mejor dicho, el Gobierno francés me entregara el dinero para comprar en los establecimientos de esa multinacional de capital francés, si es que no ha entrado aún en su accionariado algún fondo soberano de algún país del Golfo Pérsico o el de Noruega.
Salvando las distancias atlánticas y mediterráneas, algo parecido acaba de ocurrir con la firma de un acuerdo de seguridad entre Estados Unidos e Israel: se compromete una contribución financiera descomunal por parte de Washington a Tel Aviv (escribo capitales para no repetir países o presidentes) de 38.000 millones de dólares para la década 2019-2028 (no me puedo resistir a indicar que equivale a más de seis billones de aquellas pesetas con las que crecimos y luego engordamos).
Tres años de negociaciones han conseguido incrementar un 30% el pacto anterior.
Para hacerse una idea, con esa cantidad España podría pagar por duplicado todos sus compromisos de programas de armamento durante ese periodo, lo que de ocurrir se interpretaría como una pérdida de soberanía por nuestra parte, porque algo pediría a cambio tan generoso donante.
La relación militar entre EEUU y España nunca ha sido tan estrecha, con Rota y Morón como gran plataforma naval y aérea camino de Oriente Próximo y también del mando africano, y, que se sepa, el aliado americano no paga un duro, aunque gaste en las bases y en la OTAN.
Una clave de la ingente financiación militar de EEUU a Israel es que debe ser gastada en equipamiento militar norteamericano, con lo que se traduce en actividad para la industria militar de quien dona ("y puestos de trabajo para los americanos", se destacó en la firma), lo que las autoridades de la competencia militar, si existieran, deberían denunciar y prohibir; o alentar, quién sabe.
Es curiosa esta costumbre de justificar el gasto en seguridad con los empleos que genera la industria asociada, se buscan argumentos secundarios para apuntalar lo primario.
Hace referencia el acuerdo a 3.300 millones de dólares anuales para armamento como los cazas F-35, una treintena de aparatos, los primeros este mismo año; y otros 500 millones de dólares anuales para la defensa antimisiles que Israel desarrolla no ya con un sistema (Iron Dome), sino con tres (David's Sling y Arrow-3), que traducidos son Cúpula de hierro, La honda de David y Flecha en su tercera versión.
Obama pone fin a su mandato con este acuerdo multimillonario tras unos años de aparentes malas relaciones con el Gobierno extremo israelí, decisión no casual que podría tener relación con la campaña electoral en marcha Clinton-Trump y también como compensación al acuerdo que ha desnuclearizado Irán a medio plazo y aún así tan poco ha gustado.
"Israel se mantiene como el primer receptor en todo el mundo de la financiación militar extranjera de EEUU", informa la Casa Blanca, "desde que el presidente Obama tomó posesión, los Estados Unidos han entregado a Israel alrededor de 23.500 millones de dólares (entre 2009 y 2016)".
Sin embargo, los firmantes del acuerdo no fueron Obama y Netanyahu, sino la consejera de Seguridad Nacional y segundos niveles de Exteriores y Defensa, lo que no quita un dólar al compromiso.
Por si quedaran dudas, el acuerdo "es el reflejo más actual del compromiso inquebrantable del presidente Obama con la seguridad de Israel", aunque no fuera a la firma.
El acuerdo de financiación militar se entiende que opera en tiempos de guerra no declarada y abierta, en caso de conflicto está asumido que el Congreso aprobaría fondos adicionales y todo el equipamiento militar norteamericano sería susceptible de recibir la estrella de David en alguna base mediterránea, si fuera necesario.
Nunca en su historia la amenaza militar contra Israel ha sido menor que la actual, con Irak destruido, Siria desangrándose y Egipto asegurado tras el golpe de Estado. Tanta financiación y tanto escudo parecen exagerados para las actuales amenazas, aunque supone una contribución no menor a la carrera armamentística en la zona que va viento en popa con Arabia Saudí con el tercer gasto militar del planeta y el primer puesto mundial como comprador de este material.
Se desconoce el esfuerzo financiero norteamericano para la solución de dos estados que retóricamente volvió a salir en el acto de firma como salida al conflicto israelo-palestino, pero la inversión militar en Israel sobrepasará los 60.000 millones de dólares en veinte años (la cifra supera el PIB total de países como Luxemburgo o Uruguay).
Santiago Alba Rico, analista y traductor español -emparentado con la bruja Avería-, recuerda que los judíos hasta la segunda guerra mundial eran un colectivo despreciado y discriminado, muy similar a la fobia que hoy despiertan los musulmanes entre una parte de la población o sus dirigentes, imagen de los judíos opuesta a la actual. Tal cambio radical, sostiene, se ha producido al hilo de la función creciente de Israel como gendarme norteamericano en Oriente Próximo.
Diríamos que Israel desarrolla un papel neocolonial en la zona generosamente recompensado, en dólares y aprecio global.
Reconocerá el lector que la teoría se merece darle una vuelta.

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lunes, 3 de octubre de 2016

El mundo sigue

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
Se van asentando lugares comunes, frases hechas, sentencias rotundas, majaderías campanudas sin evidencias que las respalden.
Una de ellas especialmente sangrante es que nuestros hijos por primera vez en la historia van a vivir peor que sus padres. Terrorífico, parece, que me quede como estoy; del 'viva el progreso' con el que arrancó el siglo XX al actual 'viva el retroceso'.
El primer argumento en contra es que no ha dado tiempo a confirmar sentencia tan rotunda, las predicciones catastrofistas, siempre las demográficas y las de largo plazo nunca se cumplen o nadie queda esperando a contrastarlas. El segundo argumento es que la frase revela un pesimismo infundado.
¿A qué se refiere? ¿Renta per cápita? ¿Mercado de trabajo? ¿Relaciones personales? ¿Van a querer menos a su pareja o a su mascota? ¿Se reirán menos que nosotros? ¿Dormirán peor?
Imaginemos que en veinte años los combustibles fósiles hayan dado paso a la electricidad generada con fuentes renovables para mover la economía y el transporte, todas las revoluciones -defiende alguno- contienen un cambio de modelo energético; otro escenario. En este sentido, las predicciones de hoy son pre-revolucionarias.
En los años sesenta del siglo XX había en España 170.000 estudiantes universitarios y ahora millón y medio, el nivel educativo se ha disparado, lo que si no tiene consecuencias laborales automáticas -alguna tiene, y sigue siendo ascensor social- sí aporta en cualquier caso más herramientas en sus cabezas para adaptarse a lo que venga.

Si nos referimos a la precariedad laboral, no conozco generación que tuviera el trabajo resuelto en la veintena. Dicen otros estudios que la mitad de los empleos futuros no se pueden estudiar hoy en la Universidad, porque aún no existen.
Hay que reconocer la precariedad actual en trabajos y salarios, fruto de un deterioro acelerado en los últimos ocho años, pero nadie nos dice que en los próximos ocho se puedan recuperar derechos y condiciones.
No cabe duda además de que el capitalismo, en su proceso de reinvención permanente desde el siglo XIX al XXI, desde la producción al márketin (de la cosa a la emoción y ahora a la experiencia), encontrará nuevas vías de desarrollo, un capitalismo probablemente más civilizado por pura supervivencia, por interés, para evitar que la desigualdad lo dinamite.
En caso contrario, los hijos de nuestros hijos vivirán aún peor que sus padres, con lo que el pésimo futuro cercano sería mejor que el lejano, es decir, mal menor, que nuestros hijos vivirán mejor que nuestros nietos.
Se dice que la contemplación de nuestros hijos viviendo peor que nosotros será o ya es fuente de votos antisistema o hacia partidos emergentes, la realidad demoscópica indica lo contrario, menor intención de voto hacia las nuevas formaciones políticas según se sube en edad; y los partidos antisistema ya han pasado de rodear el Congreso a sentarse en él, como el movimiento punk pasó de desafiar a la monarquía británica a la planta quinta de El Corte Inglés.
No tenemos ni idea de cómo le va a ir a nuestros hijos, quizá dependa en parte de lo que hagamos nosotros, parte también de lo que hagan ellos y otra parte de las circunstancias que se nos escapan o sobre las que no podemos influir.
En cualquier caso, en la generación del baby boom donde me incluyo eran frecuentes las familias numerosas; la que nos sigue son uno o dos hermanos, que heredarán el jugoso patrimonio económico y material que todos nosotros hemos acumulado tras una vida entre sábanas de seda.
Hay que confiar en que no reciban también las dosis de pesimismo, muchas veces poco más que miedo al futuro.
A cierta edad, normalmente demasiado tarde, uno descubre que no es mejor que sus padres; ni que sus hijos, cabría añadir hoy, tampoco en lo material, porque el futuro está hecho de esa materia oscura que ni los astrónomos son capaces de definir por desconocida.
La oscuridad del espacio profundo la aporta la lejanía, la ignorancia, temores.

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lunes, 26 de septiembre de 2016

Porque yo lo valgo

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
El Ministerio de Asuntos Exterior y Cooperación, en informe no público, sino agitado en medios, acaba de descubrir que ha crecido la irrelevancia internacional de España, pero ha encontrado culpable: que tenemos Gobierno en funciones y los responsables son los que no dejan que Mariano Rajoy vuelva a ser presidente, "los que no nos dejan gobernar".
Pueden encontrase otras razones. Se desconoce la participación española en las largas negociaciones que han fructificado con un acuerdo de paz en Colombia; en el desbloqueo cubano; en el acuerdo nuclear con Irán; nada tampoco sobre Oriente Próximo, Siria, Irak. Desconocidas las aportaciones españolas recientes en la Unión Europea, con reuniones y decisiones trascendentes entre Francia, Alemania e Italia.
Según otra fuente relacionada, el Índice Elcano de Presencial Global, patrocinado por el Ministerio, España ha perdido posiciones... en los últimos años con Rajoy como presidente.
Se agradece el esfuerzo de Exteriores y Elcano por medir, aunque se han metido en terreno pantanoso, intangibles, marcas, influencias.
El ministro de Asuntos Exteriores y Cataluña dirige un Ministerio que tiene un segundo apellido, el que se suele heredar de la propia madre, que es Cooperación, hundida en la última legislatura; eso es poder blando, influencia humanitaria.
La influencia militar, la proyección del país por su participación con tropas en operaciones internacionales de paz, también ha caído, según Elcano.
El último movimiento en Cooperación ha sido el reciente nombramiento del director de la AECID, que el Gobierno no considera cargo político, ni de interés político.
Otra variable que a veces se utiliza habitualmente para calibrar la relevancia internacional es la presencia de españoles ocupando puestos importantes en el exterior.
Estirando el argumento, el prestigio internacional del país descansa sobre los hombros de Miguel Arias Cañete, Juan Ignacio Wert y casi de José Manuel Soria.
Una incógnita; qué habrá pesado más, por ejemplo, en el reciente nombramiento del español Alejandro Alvargonzález como número tres de la estructura civil de la OTAN, procedente del cargo número tres en el Ministerio de Defensa, si el poderío mundial español, la apuesta atlantista del Gobierno Rajoy, su relación con Morenés, la fuerza del cuerpo diplomático o la valía de la persona.
Sucede que en la cúpula de las administraciones y organismos públicos existen puestos de dirección política ocupados por personas que han recibido la confianza política para ser nombrados en tan alta responsabilidad.
Hasta aquí nada anormal.
Sin embargo, si se analiza el perfil de los altos cargos con responsabilidad política aparece que muchos de ellos, mayoría, son empleados públicos, funcionarios de colectivos respetables, cuerpos de élite se autodenominan, como los registradores de la propiedad (Rajoy).
Quizá el caso actual más evidente es la concentración de abogados del Estado en el entorno de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Se podría exagerar un poco diciendo que la mayor parte de ese cuerpo está en Moncloa o en la empresa privada pleiteando contra el Estado (40% del gremio); y alguno en Génova (María Dolores de Cospedal).
La experiencia dicta que los integrantes de cuerpos prestigiosos del funcionariado sitúan por encima de cualquier otra cosa su carrera profesional, que puede coincidir temporalmente con un puesto de confianza política, los más habilidosos con confianza de una orientación y su contraria.
Es decir, que el puesto que ocupo es "porque yo lo valgo", como aquella campaña de L'Oreal, el que te ha nombrado tiene el mérito no pequeño de haberse dado cuenta de tu valía, mientras el compromiso político suele durar un periodo de tiempo milimétricamente igual al tiempo de ejercicio en el cargo político.
El fenómeno tiene sus aspectos negativos, el compromiso político da un plus de entusiasmo laboral.
El reciente caso de José Manuel Soria, ex ministro de Industria entre otros muchos cargos, el ministro del recorte a las renovables y del basurero nuclear, y su truncada marcha como director ejecutivo al Banco Mundial ha puesto de actualidad el triple juego de ciertos personajes que juegan a varias bandas: el amor a la Patria, el corporativismo y la carrera personal.
Diplomáticos, abogados y técnicos comerciales del Estado, jueces, registradores de la propiedad, telecos, administradores civiles del Estado (antes llamados TAC), militares de academia de oficiales, ingenieros varios, todos se benefician en su carrera personal de su cercanía al poder político cuando no lo ocupan directamente, llegando a ese punto de perfección que es el Gobierno de los técnicos, la última etapa en la evolución del mono.
El inconveniente es que no existe prueba científica de la pericia política de estos técnicos que en la última legislatura han incrementado la deuda pública por encima del 100% del PIB.
Y el prestigio de tan prestigiosos cuerpos baja algo cuando conocemos los intentos de colocar al exministro que mintió sobre sus empresas en paraísos fiscales; o cuando leemos que Rodrigo Rato, autor del milagro económico del PP de Aznar, tenía un sueldo en Caja Madrid de 2,7 millones de euros anuales que no le impidieron extraer de cajero 16.000 euros en metálico sólo en los últimos tres meses en el puesto utilizando su tarjeta opaca al fisco.
Miedo dan ciertos técnicos de élite cuando se ponen a gobernar lo público.
Las tarjetas black de las que tanto oiremos hablar en las próximas semanas han sido tan negras como la trayectoria de algunos de estos altos funcionarios si se observan desde fuera del cuerpo que les protege desde la cuna a la jubilación.
Desde dentro la sorpresa es sincera. No pueden entender cómo el 99% de la población en el caso Soria haya visto una mezcla de corporativismo y desfachatez que desmonta cualquier esperanza de regeneración por parte del actual Gobierno.
Más que un problema de politización de las Administraciones públicas, una enfermedad mayor parece ser el corporativismo. Esta gente con tan buen concepto de sí mismos están muy por encima de la política, de la que a menudo se benefician. El compromiso lo tienen con el espejo, que a veces devuelve su imagen empañada.
El sueño de liberales en lo económico, conservadores en lo ideológico, corporativismo profesional y compromiso político interesado produce monstruos.
A ver cómo se mide todo esto, Real Instituto Elcano, a ver cómo, Margallo.

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